sábado, 20 de octubre de 2007

IEC 5: White Power & Culture Fussion: El resumen


La 5ª Edición de Iberoamérica en Cata ha llegado a su fin y en primer lugar quería agradeceros a todos vuestra participación. Para mi ha sido divertido e interesante. Haciendo un pequeño resumen de las diferentes aportaciones nos encontramos con “cositas” curiosas.

Centrándonos primero en los dos vinos, La Guarda de Navarra apostó por la variedad Albariño en la D.O. Rías Baixas gallega. Su primer vino fue un Alberto Nanclares Albariño 2006 en donde nota la frescura tan deseada en estos vinos, con una nariz franca en aromas anisados y fruta blanca, manzana, melocoton o albaricoque con toques minerales, notas saladas y perfumadas, talco, sobre un fondo tenue de lías.

Por el lado del blanco con madera nos propone Soverribas de Nanclares Cosecha 2004, elaborado por la misma bodega (Bodegas Nanclares) en tinos de 2000 litros de roble francés. Se aprecian grandes diferencias respecto al anterior ya que nos indica que la madera está bien presente desde sus inicios, y que el vino presenta menos frescura pero más seriedad aún perdiendo muchos matices varietales. La conclusión que obtiene es algo con lo que estoy de acuerdo en mis propias percepciones y es que la madera en el albariño enmascara los interesantes matices varietales, y prefiere aquellos que usan lías e inox. Yo también me subo a ese carro.

A continuación llegó Roco&Wines con otra versión diferente de la misma uva Albariño. Ha escogido a la Bodega Palacio de Fefiñanes, bien cerquita de su área geográfica para proponernos en primer lugar el Albariño de Fefiñanes 2006. Su nota de cata apunta de nuevo hacia el carácter varietal de albariños jóvenes, con aromas frescos, de fruta blanca, cítricos, florales, herbáceos, lima y tropicales, repitiéndose esta frescura en el paso del vino por la boca.

El segundo vino que nos propone es el Fefiñanes 1583 2006, con una crianza de 5 meses en barrica. Su nota de cata es esclarecedora: “En copa presenta color pajizo muy suave con tonalidad ligeramente verdosa, en comparación con el anterior el color es mucho más pajizo que dorado y más suavizado.
En nariz también nos aporta frescura, notas florales, un ligerisimo toque tostado (de azucar quemado), la fruta blanca también aparece pero más madura y no tan fresca, también aparecen matices de frescura herbal, y cremosidad (toque de pasteleria), aparecen de nuevo matices citricos y lima.
En boca es muy sedoso, más untuoso que el anterior, se encuentran notas de frutas exóticas incluso por encima de las de fruta blanca, una acidez increiblemente equilibrada, de nuevo cremosidad y citricos.”

Carlos llega a la misma conclusión que La Guarda y es que el paso por madera hace perder ciertas características varietales tan interesantes en muchos albariños. Pues nos seguimos empeñando en meterlos en barrica en este país. Cambien, por favor.


Manuel Camblor llega con un giro de tuerca. Basándose en la uva Chenin Blanc ofrece dos propuestas curiosas ya que provienen de Sudáfrica: Raats, Chenin Blanc “Original” Unwooded, Stellenbosch, Sudáfrica 2005 y el Raats, Chenin Blanc, Stellenbosch, Sudáfrica 2006. Aunque para ir a las raíces más clásicas de la Chenin puso también sobre la mesa el François Pinon, “Cuvée Tradition”, Vouvray 2006.

El primer vino sudafricano del 2005 apunta claramente hacia notas varietales de la chenin pero demasiado simple apunta Manuel: “El “Original” 2005 de Raats viene con tapón de rosca. El color es pajizo claro con brillo verdoso. En un principio hay un poco de peste reductiva que se va eventualmente, aunque no del todo. En ese sentido, comienza un poquito impulcro. Aromas de piña, kiwi y cáscara de manzana, con notas de flores blancas y arena caliente. En boca es afrutado, pero completamente seco. Buena estructura, con acidez viva y un toque de amargor en el posgusto que lo hace parecer un poco áspero. Sencillo, fácil de beber y con buena persistencia, si uno no pide mucho. Hay algo de aspirina triturada en el posgusto. Es decididamente chenin blanc, eso se lo doy, pero en un plan simplista que me deja lejos de la satisfacción.”

Su segundo vino sudafricano parece que muestra cierta falta de estructura y complejidad, un tanto hueco y llano. “El Chenin Blanc 2006 viene, extrañamente, bajo corcho. ¿Habrá aquí una señal no muy oculta sobre lo que se pretende con este vino a diferencia del “Original”? El color es similar al del otro, pero ligerísimamente más dorado. En la nariz la fermentación en barrica de un 20% del material (curiosamente, sólo un 10% de las barricas eran nuevas, el resto siendo hasta de sexto año; el 80% del mosto se fermentó en inox) se nota inmediatamente en una nota dulzona de crema de vainilla, en un vino que es, por todo lo demás, muy similar al “Original” pero más suave, con menos acidez obvia y sin la reducción. Tras la vainilla vienen discretamente piña, melocotón blanco y té verde. En boca es cremosito y llano. Se te queda en la parte de alante del paladar con fruta compacta y simplona y no va más lejos. Se siente hueco. El roble en realidad no es el problema, sino la falta de estructura y sustancia.”

En ese momento recurren al Chenin de Pinon y es por el apuesta, y recomienda que si de verdad queremos un Chenin de verdad debemos acudir al Loire. Sin duda Manuel, te haremos caso: “Aromas purísimos de manzana, madreselva, agua de lavanda, tiza, anís, menta, cera, jengibre cristalizado y fruta de pan. Una nariz sutilmente compleja, dulce y atractiva. En boca es mucho más ligero y menos dulce que el tremendo 2005 (el 2006 fue problemático en Vouvray y en casi todas las zonas aledañas), pero no deja de ser bellísimo. Toronja rosa, manzana, naranja y melocotón con acentos de alcanfor y una pronunciada mineralidad. Posgusto largo y expansivo, que te agarra la lengua y el paladar completos y no los suelta”

elbaranda llega con la uva Chardonnay, tan característica de la Borgoña blanca y tan tratada universalmente. En este caso nos propone una versión sin madera en la D.O. Cariñena y una versión con madera en la D.O.Navarra.
El primer vino corresponde a Bodegas Añadas y es el Care: parece que llega cítrico y con aromas algo tropicales. En boca, apunta que tiene elegancia, untuosidad y un final algo amargoso.
El segundo vino es un Castillo de Monjardín 2002 con crianza de 3-4 meses en barrica de roble francés Allier: “Color amarillo con menisco dorado. Lágrima fina, lenta y densa.En nariz aromas a fruta amarilla -melocotón-, orejones, notas ahumadas, mantequilla y apuntes de mandarina.En boca muestra muy buena acidez, untuoso -esa crianza en lías-, de buen ataque, recorrido e intensidad. Retrogusto marcado por las notas frutales y ahumadas”

Gilberto Pagua y su Casa de Antociano nos pide un poco de mano izquierda para aceptarle dos Cabernet Sauvignon en su versión Red Power en vez de White Power. Allá vamos Gilberto. Queremos ver tu Red Power.
Gilberto nos sugiere un
Baron Philippe de Rothschild Cabernet Sauvignon 2006, en el que apunta que el color de este vino es un rojo no muy fuerte con bordes claros, se notaba el brillo que se suele presentar cuando el vino no ha pasado por barrica.El olor fue agradable y no invasivo ni saturado.El sabor fue muy bueno tomando en cuenta que es un varietal joven, no era muy fuerte pero era persistente.
Nos sugiere tomarlo con algún surtido de quesos para no cansarnos de abrir botellas.
El segundo vino es un
Baron Philippe de Rothschild Cabernet Sauvignon Reserva 2006, con un pase por barricas de 6 meses. Comparándolo con el vino anterior Gilberto apunta que el color es algo más oscuro y mucho menos brillante. El olor es mucho mas intenso, con más presencia de frutas y a pesar de que hay pase por madera no se siente. El sabor es más astringente con mucha más persistencia. Apunta como vemos diferencias importantes y recomienda este segundo vino ideal con una parrilla o carnes asadas y/o bien condimentadas. No lo recomienda para largos consumos porque puede llegar a saturar.

Sobrevino propone diversas comparaciones. Empezamos en el Loire y la Muscadet. Propone un Expression de Granite, Muscadet-Sèvre-et-Maine, 2002 de Guy Bossard (Domaine de l’Ecu) como el vino que no ha olido madera y apunta que se trata de un vino de color amarillo dorado pálido que apenas denota evolución en la fase visual. "La nariz de este vino es muy seca. Inicialmente se muestra algo tímido, pero a medida que se airea y sube algo la temperatura de la copa comienza a desplegar todo su arsenal mineral. El polvo de piedra es aquí protagonista, por encima de algunos apuntes florales. En boca es tremendamente mineral, con una acidez cítrica (lima) que anuncia que el vino tiene cuerda para rato. El final es larguísimo, con recuerdos amielados."

A la vez sirvió un Domaine de l’Ecu Cuvée Finement Boisée, Muscadet-Sèvre-et-Maine, 2002. Sus aportaciones las recoge perfectamente:” El aroma de este vino es más penetrante desde un inicio, con obvia presencia de madera. Yo diría que no se trata de madera 100% nueva, pero no he podido encontrar información al respecto, y definitivamente está mejor integrada que en la añada 2005 que tomé recientemente. Los aromas de vainilla y azúcar levemente quemado están presentes acompañando a una bonita fruta fresca. En boca está presente la gran acidez marca de la casa, dejandose notar la madera si bien no tanto como en nariz. El final se cierra con un retrogusto de cítricos, vainilla y canela. Es un vino que se deja beber, pero resulta algo desconcertante, con una nariz y una boca que situaría más facilmente en Borgoña que en el Loira. Personalmente, por el mismo precio (9 euros), me quedo con el Granite.”

Su sorpresa llega al retomarlo con mucho más tiempo y ver la evolución del vino.

Una segunda comparativa que nos propone es con la uva Albariño y Bodegas Zárate. Zárate Albariño, Rías Baixas, 2006 y Zárate El Palomar, Rías Baixas, 2005. Su conclusión en esta comparativa de albariños de la D.O.Rías Baixas es que un trato muy moderado de la madera nos permite preservar el carácter del vino.

Encima nos propone una prórroga a base de Godellos de la D.O.Valdeorras: Sus apuntes se basan en el
Guitián, Valdeorras, 2005 que se muestra como un vino muy correcto, agradable, al que no se le pueden hacer grandes reproches. Muy competente se muestra también el Guitián sobre lías, Valdeorras, 2005. Este es un vino con mayor peso y tacto más graso, proporcionados por la crianza sobre lías, pero que como el anterior tampoco ha pasado por madera. Ambos los compara con el Guitián Fermentado en Barrica, Valdeorras, 2005 que se cría durante 6 meses en barricas de roble americano. En este caso, y al contrario que pasaba con los albariños, no recomienda el paso por barrica ante las sensaciones percibidas. Interesantes reflexiones.

Por último, un breve comentario de mi aportación a base de Sauvignon Blanc en el Loire. Michel Vattan y Pascal Cotat, dos vinos diferenciados: Michel Vattan Sancerre 2006 y el Pascal Cotat Mont Damnés 2004. Mucho más complejo el segundo que el primero, con gran potencial de guarda, con diferentes precios, diferentes conceptos. Pero ambos interesantes, cada uno en su estilo.

Hemos visto Albariños, Chenin Blanc, Chardonnay, Godello, Muscadet, Sauvignon Blanc y un apunte tinto de Cabernet Sauvignon. Creo que no ha estado mal la jornada.


Respecto a la segunda parte cultural de la Edición, aportaciones muy diversas y realmente entretenidas.

La Guarda de Navarra nos propone a dos grandes del Jazz Charlie Parker y a Dizzi Gillespie en Bebop, así como el libro biográfico de Ayaan Irsi Ali, “Mi vida, mi libertad”.

Roco&Wines nos apunta que debemos escuchar a James Blunt así como leer Shiké (Samurais,dragones y zinjas) de Robert Shea magnífico libro y Samurai de Hisako Matsubara preciosa historia de amor. Desde luego dos propuestas exóticas y diferentes de lectura.

Manuel Camblor nos propone en este caso que escuchemos el disco
Varios Artistas, What It Is! Funky Soul and Rare Grooves 1967-1977” Un disco “negro” para una jornada de blancos. Bonita contraposición.

En este caso
elbaranda ofrece una película de mis admirados Hermanos Marx: “Una noche en la Ópera”. Gracias Mario, irrepetibles. Me la voy a poner de nuevo próximamente para volver a recordar esos diálogos atemporales. Así mismo nos propone leer algo serio y de suspense como es “El secreto de Christine” de John Banville bajo el seudónimo de Benjamin Black, y escuchar a Manhattan Transfer.

Combinaciones deliciosas.

Gilberto Pagua nos trae aquí un disco del trío de Toronto Apostle of Hustle. Su disco se llama Nacional Anthem of Nowhere. Música canadiense en forma de “caos ordenado” como apunta.

Sobrevino apunta a Björk y su disco Vespertine como propuesta musical que no debemos perdernos y a ello le añade que debemos leer el título “Cisnes Salvajes” de Jung Chang sobre la historia de China a través de las vivencias de una familia.


Mi pequeña aportación musical trató de buscar un “blues & rock” blanco a base de Clapton y amigos a través del concierto mítico que dieron en el Rainbow en 1973. Música de origen negro (me sigue pareciendo tremendo el Crossroads de Mr.Robert Jonson), tocada por blancos en el White Power, contraposición musical a la propuesta de Manuel. Divertido.

¡Bonita diversidad!


Por último, ceder el testigo a Mario, el amigo salmantino que nos propondrá la 6ª edición de IEC en su blog

elbaranda. Esperamos a ver con qué nos sorprende, que seguro que nos hace pasar un buen rato.


Un saludo

jueves, 18 de octubre de 2007

Iberoamérica en Cata 5:White Power & Culture Fussion

Tras recoger el testigo de Carlos y Roco&Wines propuse hacer, en esta 5ª Edición de Iberoamérica en Cata, la compración de dos vinos blancos (White Power) que estuvieran hechos mayoritariamente del mismo varietal pero que uno tuviera paso por barrica y el otro no. La idea u objetivo es ver el comportamiento de dicha variedad ante dos situaciones diferenciadas. Veremos.

Junto a ello, un poco de ligazón con aspectos culturales. Simple y directo: Libro y/o disco que haya emocionado últimamente a los participantes.


Por motivos que me iban a impedir probar los vinos en la fecha prevista, adelanté un poco el asunto. El resultado ha sido bastante satisfactorio.
Empezando por la primera parte he escogido una variedad conocida por todos: la Sauvignon Blanc y decidí acudir a la misma zona para comparar los vinos. Un área geográfica que creo que expresa bien el potencial de esta variedad: Sancerre (Valle del Loire).

http://www.ville-sancerre.com/

El primer vino tomado ha sido el Michel Vattan Sancerre 2006. Un 100% Sauvignon Blanc de un pequeño elaborador que conocí durante el pasado Pro-Wein y que elabora diferentes vinos blancos jóvenes en función de sus distintos terruños. Éste se refiere a uvas plantadas sobre suelo de naturaleza calcárea.

Aparece con un color amarillo suave, con ribete acerado y reflejos un tanto verdosos. La nariz es de mediana intensidad, con aromas de hierbas aromáticas, pequeñas notas de manzana verde y fruta blanca, un punto anisado y como herbáceo, de matojo. Es sutilmente mineral, lo que le confiere cierta elegancia y complejidad en la paleta olfativa. No es extremadamente potente, pero sí fino y elegante.

En la boca la entrada es sabrosa, con buena acidez y un ligero amargor final con un matiz herbáceo, es ligeramente graso y echo en falta un poco de más profundidad y largura en el vino. Un muy correcto Sancerre, que por 4.5 € EXW creo que es más que decente.


El segundo vino es también un 100% Sauvignon Blanc aunque en este caso lleva un paso por madera. Me refiero al Mont Damnés 2004 del elaborador François Cotat también en Sancerre. Con un color amarillo claro y un ribete verdoso el vino muestra una nariz un tanto herbácea, recordando a césped o hierba fresca, heno. El vino necesita tiempo para abrirse y mostrar aromas minerales, ligeros florales, pimienta blanca y un fondo de fruta blanca fresca que me pareció un poco artficioso. Notas de humo, ligeros aromas lácticos.

En boca el vino es ligeramente graso, con buena estructura y acidez y un deje amargo al final sutil y elegante. Es largo, dejando sensaciones un tanto terrosas y salinas en el paladar.

Un vino interesante y con potencial de guarda. En este caso la Sauvignon ha sido tratada con barricas viejas, menos porosas, con evolución más lenta del vino al existir menos intercambio de oxígeno entre el vino y el medio exterior. Se agradece (esto podría ser otro tema de debate).


Una vez escogidos, bebidos y comentados los vinos toca la segunda parte. En esta ocasión no voy a ceñirme a algo que está recientemente en los mercados, si no a un disco que bajo mi punto de vista intentó suponer una revitalización de un artista que pasaba horas críticas bajo la adicción mortal que tenía hacia la heroína. Corría el año 1973 y Pete Townshend (guitarrista del grupo británico The Who) decidió ayudar a un viejo amigo suyo a través de un concierto que le sacara de su imparable decadencia debida a la adicción a las drogas. Ese amigo no era otro que Eric Clapton.

Para eso decidieron juntarse un grupo entre los que había grandes músicos, como el caso de Ronnie Wood (ex The Faces y hace unas décadas en los Roling Stones), Steve Winwood (Traffic), el gran Jim Capaldi, Rick Grech, Jimmy Karstein, Rebop, el mismo Townshend y el propio Clapton.

Una banda tremenda. Digamos que había buena materia prima para hacer un buen vino. Y el resultado así lo demuestra.

El lugar elegido fue el Rainbow Theatre del norte londinense y allí desgranaron una serie de canciones que suponen una de las descargas más míticas que todavía me siguen emocionando. Escuchar una voz de Clapton apagada, hundida por el influjo de la heroína, pero con esa forma de tocar que conservaba pone a más de uno los pelos de punta. Los acordes iniciales de Crossroads (gran blues de Robert Johnson) o el Blues Power (canción que me dio la idea para la propuesta de Iberoamérica en Cata) suponen momentos álgidos, así como escuchar una vez más la deliciosa canción de amor “Layla” que Clapton escribió a la mujer de otro gran amigo suyo: Mr. George Harrison y al que consiguió arrebatársela para vivir una de las relaciones más apasionadas-tormentosas de la historia musical de los últimos 40 años.












El set list:

Layla
Badge
Blues Power
Roll It Over
Little Wing
Bottle of Red Wine
Alter Midnight
Bell Bottom Blues
Presence Of The Lord
Tell The Truth
Pearly Queen
Key To The Highway
Let It Rain
Crossroads
Por si quieren escuchar algo aqui les dejo la versión del Layla de tan mítico concierto en 1973.

Un saludo y a esperar vuestras interesantes aportaciones

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The Show Must Go On (Queen)





sábado, 13 de octubre de 2007

Ya queda menos: Iberoamérica en Cata 5


Ya queda menos para la próxima edición de Iberoamérica en Cata. Recordaros que el próximo viernes aqui os esperamos con algún vino blanco que otro, y con un acompañamiento cultural a vuestra elección.



Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

lunes, 8 de octubre de 2007

Blog solidario


Tras recibir de Roco&Wines un premio como blog solidario continúo con la cadena premiando a siete bolgs amigos (lástima que solamente puedan ser esos siete, así que seguro que me dejo unos cuantos que también serían merecedores de ese galardón). Recomiendo la visita de todos ellos. No están todos los que son pero sí son todos los que están.

elbaranda

Desde Salamanca nos ofrece su particular visión del mundo del vino con apuntes literarios. Siempre desde la humildad y el respeto. Con admiración por parte de Baba O´Wines creo que es un digno merecedor de este reconocimiento.

Sobrevino

Nos trasladamos a Navarra, en donde podremos leer comentarios sobre diferentes regiones de vinos a través de su degustación. Lectura fácil, divertida, muy amena y totalmente recomendable.

La Otra Botella

El amigo Manuel Camblor nos ofrece su visión particular del mundo del vino, con documentados artículos cuya lectura es fácilmente recomendable para evitar cualquier tipo de aburrimiento.

Estintobasico

Un grupo de enochalados barceloneses. Vean su blog y disfrutarán. No paran…

LA GUARDA DE NAVARRA

Ácido como el tartárico y necesario en un mundo de demasiada complacencia. Vinos y gastronomía desde una hermosa tierra.

Gilberto Pagua

Crucen el charco y vean lo que se cuece en el Sur de América. Entren en La Casa de Antociano.

Roco & Wines

No es que le devuelva el premio, si no que sus continuas catas, comentarios y demás hacen que sea un lugar de obligada lectura. Y si se acercan por la provincia de Pontevedra…avísenle.

Un saludo y que cada vez seamos más en la enoblogsfera.
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The Show Must Go On (Queen)

lunes, 1 de octubre de 2007

The Boss is back!!


Al fin, y tras el periplo más "folk" del cantante de New Jersey, mañana se edita el nuevo disco que "The Boss" saca con su banda de siempre: La E street Band. El título es "Magic" y parece que la vuelta al lado más rockero ha sido la nota dominante de este nuevo trabajo.



Un pequeño adelanto de su nuevo single con imágenes del Bruce de siempre:



http://es.youtube.com/watch?v=ITxCAGrkhLo&mode=related&search=



Y aquí el video oficial:



http://es.youtube.com/watch?v=5-eQkWB5LSw&mode=related&search=



A la vez, se ponen a la venta las entradas para su próxima visita a Madrid...



Octubre empieza "Springstiniano"...¡¡Bien!!



Un saludo

sábado, 29 de septiembre de 2007

Cinco lobitos tenía la loba

Dice la leyenda que Roma fue fundada por Rómulo y Remo que fueron acogidos en el seno de una loba que les amamantó.

Ayer la loba se trasladó al noreste italiano y parió. Cinco lobitos.

Esos cinco lobitos necesitaban ser acogidos por un grupo de “eno-zumbados” y fuimos a su abrigo. Seguro que la loba italiana no iba a ponerse celosa porque pasáramos un rato disfrutando de sus “hijos” italianos.

Estaban esperándonos en la enoteca Barolo (C/Príncipe de Vergara 211-Madrid), lugar al que siempre he tenido un especial cariño por el buen hacer que tanto Ángel como Miguel y el resto de su gente van demostrando poco a poco con el paso del tiempo. Tienen apuestas arriesgadas pero el cliente les va confirmando poco a poco que quien arriesga suele ganar. Déjense asesorar si quieren probar cosas interesantes tanto de la geografía vitícola española como extranjera. Y den tiempo a que vayan trayendo más cositas internacionales interesantes…que creo que hay varios proyectos entre manos.
El primer lobo estaba bautizado como Muri Abtei Rva 2000, procedente del Sudtirol-Alto Adige italiano. Hecho 100% a base de la uva Lagrein el vino tenía un color picota tremendamente oscuro, muy opaco. La nariz era tremendamente intensa en sus inicios, con aromas a chocolante blanco, fruta pasificada, hierbas aromáticas, especias y un toque sutil como de humedad. Impactante en el comienzo. En boca el tanino estaba bastante integrado pero encontré algo desvirtuado el equilibrio por una excesiva acidez (y mira que me gustan los vinos con buena acidez) que pedía llevarse algo rápido a la boca. Amargor final suave y elegante.
Para mi fue un vino mucho más interesante en nariz que en boca aunque con el paso de las horas se fue viniendo abajo resaltándose más los aromas de la madera de forma avainillada. Fue de más a menos en mi modesta opinión.

El siguiente lobo era de Valpolicella, un Amarone 2003 Speri Vigneto Sant´Urbano. La Corvina, Molinara y Rondinella mostraban un color rojo granate vivo, joven. Nariz de mediana intensidad con aromas de café, anisados, hierbas aromáticas y algunos aromas cetónicos un tanto elevados. En boca era tremendamente potente pero a la vez elegante, ligero dulzor, con acidez alta y un tanino por pulirse algo. Los 15 grados alcohólicos que marca no molestaban en exceso aunque como se sirva algo caliente se puede invertir esta opinión. Bastante largo. Al revés que el anterior me gustó más en boca que en la nariz.
De Valtellina Superiore llegaba el Sfursat 5 Stele 2003 de Nino Negri, aparecía con colores algo evolucionados, granates suaves y reflejos algo atejados. De media capa. La uva Chiavennasca (dicen que es la denominación de la Nebbiolo…) no se mostraba mostraba mucho en sus inicios ya que los torrefactos y especias dominan al servir la copa. El aire le viene bien al vino y aparecen aromas de fruta licorosa que me recordaban a esos dulces aragoneses que en su día compraba en una tiendecita al lado de la Basílica de El Pilar zaragozana, un deje de aromas anisados. Va cambiando por momentos. Interesante, intenso.
En boca vuelve a presentar una altísima acidez (guión existente en toda la jornada) que equilibra bien esos 15,5% vol., tanino vivo de uva, nada de excesos de maderas. Largo, profundo, para meterle una buena carne.

El cuarto lobito fue un Amarone Classico de la Valpolicella de Allegrini del año 1999. Color picota de media capa, con una nariz intensa en donde los eucalipto y matices cárnicos aparecen en una primera toma de contacto. Poco a poco, pero con timidez, aparecen frutos negros y rojos maduros, especias suaves, incluso aromas suaves infusionados. En boca es largo, con buena acidez, redondo, empezando a vivir. Diría que es un buen vino si se toma a solas pero el problema es que quedó eclipsado con lo que vino después.

Sí, el último lobo fue algo que ya conocía y que en su día tuve que decantar con unas tres horas de antelación. Aquí llevaba una hora y media decantado y estaba todavía cerrado el Tedeschi Amarone Monte Olmi 1999. En su día me pareció un vino soberbio y me lo ha vuelto a confirmar. Mucha reducción inicial, no se preocupen y sean pacientes. Aparecerá la fruta negra intensa, matices florales y minerales, trabajo fino con la madera, sin sobrepasarnos. Pan tostado, chocolate fundido, pasas e higos, un fondo ligero de café y te verde…meto la nariz al final y recuerdos de petunia blanca. En fin, quería estar más horas con el vino pero la loba nos pedía que era el momento de abandonar. En boca es elegante, potente, si se sirve algo fresco creo que el vino lo agradece, largo, con vida por delante. Empezando a mostrarse. Gran vino desde mi punto de vista. Ronda los 40 € si se preguntan el precio. (El lobo más caro fue el Sfursat que cotizaba a los 54 €)

Excelente jornada la vivida en Barolo. Muchas gracias y volveremos.
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The Show Must Go On (Queen)

lunes, 24 de septiembre de 2007

Úselas porque otros las usan…y probando sin comprender.

No es que me haya olvidado de ir subiendo por la plantita para ver el tallo, hojas, flores, etc tras dejar a la pobre vid en las raíces de mis post anteriores pero es que me ha venido a la cabeza una anécdota sucedida hace unas semanas y repetida en anteriores ocasiones.

Supongo que todos tenemos algo que vender en nuestra vida laboral de una u otra forma y que lo que producimos esperamos que sea adquirido por alguien y quede satisfecho. Vino, jamones, software informático, pisos o cepillos de dientes.

El tema es que siempre tengo la costumbre, buena o mala (pienso que buena), de atender a cualquier persona que viene a venderme algo (me consta que muchos comerciales han sido echados de bodegas casi a patadas). Me gusta escuchar y hablar con la gente, ver los productos y si es posible y me satisfacen comprarlos. Y por supuesto, que me expliquen bien las características de algo que, supuestamente, “debo” adquirir.

Lo curioso es cuando me visitan los encargados de vender las barricas.
Los hay buenos y malos como en todas las profesiones pero lo que más me gusta es cuando empiezo a preguntar por el producto y las respuestas son:

“Es que fulanito ha comprado bastantes, o menganito me va a comprar una partida importante” Pero si yo le estoy preguntando acerca de las características de la barrica, no sobre si son buenas porque las haya comprado tal o cual.

Y siempre respondo lo mismo: “¿Y?”

Y claro, como los fulanitos o menganitos de turno siempre son las mismas bodegas con gran nombre parece que si compran ellos tienes que comprar tú también porque eso avala la calidad esperada de la barrica. Mmmm, argumento comercial que se desmorona como el papel de fumar desde mi punto de vista.

Recuerdo uno que me quería imponer que los fondos de la barrica fueran tostados, y yo empeñado en que fueran sin tostar porque quería hacer una prueba en igualdad de condiciones con diferentes tonelerías y el vino que iba a meter no quería que fuera en barricas de fondos tostados. Pues erre que erre, que no entendía muy bien para qué quería unas barricas con los fondos sin tostar. Fuera con o sin tostar, no me ha convencido la barrica, y es de las que se venden muchas en amplias regiones vitícolas españolas.

Y lo que acaba de sorprenderme es que esos mismos que te venden barricas y te hablan sobre las bondades de las mismas frente a otros productos, también llevan en su cartera esos mismos productos que pueden sustituir de una u otra forma a las barricas. Contradicciones curiosas. ¿Se imaginan a una gran pescadería que vende el mejor pescado fresco ofreciendo también lomos de merluza congelados de la marca XXXX?

Por lo menos, a mi me choca bastante.

Cambiando de tercio….liquidé el otro día un cuarteto curioso, que no bueno, entre los que estaba un Finca Coronado 2004. Si alguien es capaz de hablarme un poco de este vino (me refiero al vino en sí, no a quien lo hace y esas cosas que eso ya me lo sé…al vino puro y duro) se lo agradecería. Es que lo probé y no entiendo absolutamente nada. Solamente comprendí el precio. Gracias de antemano.

Un saludo
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lunes, 17 de septiembre de 2007

Iberoamérica en Cata 5: White Power & Culture Fussion


Tras recoger el testigo de Roco&Wines (http://carlosgrm.blogspot.com/) y sus diferentes e interesantes coupages se me estaban ocurriendo diferentes posibilidades para esta 5ª edición de “Iberoamérica en Cata” pero que, dada la posible diversidad de países de procedencia de los participantes, podría dificultar la adquisición de ciertos vinos. Por eso, plantearé algo sencillo aunque un poco específico.

Dentro de esa sencillez voy a permitirme pediros no que describáis un vino, si no que sean dos con las características que a continuación os detallaré. Pero además, y para haceros trabajar un poco más (que luego me repercutirá a la hora de hacer el resumen final) habrá una tercera parte que os agradecería que se uniera a los comentarios de los vinos para conseguir que vino y cultura se fundan una vez más.

Es llegar a: White Power & Culture Fussion

Sí, vamos a ver si probamos unos vinos blancos que serán más o menos interesantes en función de la opinión de cada uno y eso lo acompañamos de algún momento cultural estelar.

En primer lugar os propongo que los primeros apuntes sean sobre un vino blanco que sea monovarietal (o con más de una variedad pero que tenga al menos un 75% de la variedad principal) y sin paso por la madera.

En segundo lugar y siguiendo con el momento “white power” os propongo la cata de otro vino blanco, de nuevo monovarietal (o con más de una variedad pero que tenga al menos un 75% de la variedad principal) pero que haya pasado por madera.

Para rizar un poco el asunto, la condición es que la variedad principal sea la misma en los dos casos y así poder ver el comportamiento de la misma en las dos propuestas, con y sin paso por la madera.

No pongo limitaciones al precio y que cada uno dé rienda suelta a su imaginación.

Y para unir vino y cultura, podéis aportar el último disco/libro (o ambos) que os haya emocionado o que recomendéis y así haré un resumen posterior de vuestras sugerencias.

Como fecha propuesta os espero el viernes 19 de Octubre, desde las 0.00 h. hasta las 24.00 h.

¡¡¡Al ataque y a disfrutar!!!

domingo, 16 de septiembre de 2007

Próximamente...Iberoamérica en cata 5


Tras las cuatro primeras ediciones y recogiendo el testigo de Roco&Wines anunciaremos en unos días la fecha y contenido de Iberoamérica en cata 5...


Pensemos...


Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

viernes, 14 de septiembre de 2007

Iberoamérica en cata 4

Ha llegado la cuarta edición de Iberoamérica en cata. En esta ocasión es el amigo Carlos quien, a través de su blog Roco&Wines (http://carlosgrm.blogspot.com/), nos propone una cata de un vino que cumpla las siguientes características:

Vinos con coupage de al menos 3 variedades con un coupage formado por variedad/es autóctona/s propia/s del pais de origen de cada participante y foránea/s del mismo (si es posible).

Como ven, interesante y con todo un abanico de múltiples posibilidades.

Me dediqué un rato a ojear lo que había disponible para beber y que cumpliera de la forma más aproximada lo que Carlos nos propuso y encontré el siguiente vino:

Alcor 2004.

Es un vino cuya composición varietal indica que tiene un 53% Syrah, 15% Marcelan, 15% Cabernet Sauvignon, 17% Garnacha y Cariñena., o sea que por coupage varietal que no quede. Puede valer para esta ocasión. Igual lo de la autoctonidad de variedades no se refiere mucho a lo solicitado por Carlos pero veremos qué ofrece.

Veo que se indica que el vino ha pasado 20 meses en barrica de roble francés nuevo en un 60%. La etiqueta marca 14% alc. Vol.

Parece un proyecto ambicioso y pequeño ya que de este vino indican que solamente se embotellaron 3446 botellas y algunos mágnum. Desde aquí les deseo mucha suerte y mucho ánimo.
El vino presenta un colorazo oscuro, rojo profundo, de capa alta. En nariz me ha parecido de media intensidad, un tanto reducida inicialmente y con abundantes aromas de su paso por la madera: tostados intensos, torrefactos, cacao, especias tipo nuez moscada, clavo…y un toque avainillado suave. Buzeando en la fase olfativa aparecen aromas más primarios, fruta roja y negra madura, compota de ciruela. La aireación intensa no ayuda demasiado…En boca es un vino regio, con cuerpo, entrada potente y cálida, presenta un tanino firme, por redondearse y afinarse, acidez correcta. Persistencia media y postgusto con recuerdos a tostados, torrefactos, cacao, bombones licorosos…

En mi humilde opinión, percibo que la madera se impone ahora mismo sobre la base del vino, cosa que nunca me agrada. Pero bueno, para gustos…colores. Supongo que el gusto internacional (algo que no comprendo a no ser que me considere un extraterrestre y no sea de esta internacionalidad que se comenta) marca esos cánones.

El precio de este vino anda sobre los 22 €

No tengo más botellas para ver una posible evolución y afinamiento de este vino al que encuentro, a día de hoy, alejado un poco de mi gusto vinícola.

Un saludo




sábado, 8 de septiembre de 2007

Raíces: Bajo el suelo

“¡Me han podado hasta la ciega!”

Esta frase me la dijo hace algunas semanas un colega de profesión quejándose del personal que había contratado a la hora de hacer la poda. Está claro que nadie da duros a peseta y que si contratas a gente que no lo ha hecho nunca, no los enseñas y les pagas cuatro reales el resultado no es el esperado. Pero estas palabras de las quejas de mano de obra se me desvían un poco de lo que quería comentar de una forma lo menos aburrida posible. Y es que supongo que muchos dirán…¿Qué es lo que este personaje llama “ciega”?

Por eso, me pareció interesante hablar un poco en diferentes entregas de la morfología de la vid porque es básica conocerla para realizar con mayor o menor éxito las operaciones en el viñedo; digamos que un buen médico debe conocer perfectamente la anatomía humana para poder realizar su trabajo con garantías. Pues aquí sucede un poco lo mismo.

Partamos de que la vid es un arbusto con dos partes diferenciadas: la subterránea (raíces) y la aérea (tronco, hojas, frutos, etc), siendo el horizonte superficial del suelo la capa que nos delimita una y otra.

Empezando por la parte subterránea, habría que decir que la vid presenta principalmente raíces de forma adventicia, es decir, no hay una raíz principal pivotante, si no que el sistema radicular está formado por un conjunto de raicillas que forma como una especie de cabellera. Creo que en la foto que adjunto a continuación se aprecia un poco lo que pretendo decir:

La verdad es que morfológicamente la raíz de la vid es bastante sencilla. Si se diera un corte aparecería más o menos lo que he pretendido dibujar:

Es decir, si vamos de fuera hacia dentro nos encontramos primero una zona cortical, en donde su capa más externa está formada por una zona caediza que suele tener tejidos muertos, le sigue una zona suberosa, la zona generatriz externa y un endodermo (parte más interna de esa capa cortical). A continuación vendría el cilindro central, compuesto por:
1) Periciclo
2) Zona liberiana con un grupo de células con paredes resistentes (fibras del líber), un grupo de células vacías o vasos liberianos también llamado floema, que es por donde descenderá la savia elaborada en las partes verdes, y un grupo de células agrupadas formando un parénquima de relleno.
3) Zona generatriz interna (cambium) que, como su nombre indica, genera líber al exterior y madera hacia el interior
4) Zona con vasos leñosos o xilema (por donde asciende la savia bruta), médula central y parénquima


Esto aparece reflejado en cualquier buen Tratado de Viticultura que se precie y es realmente fácil de exponer, pero, ¿qué funciones tienen realmente las raíces en la viña?

En primer lugar el anclaje de la planta. Esto es importante ya que la vid es una planta de crecimiento vertical y es necesario sostenerla (por eso, también el uso de tutores).

Una función esencial es absorber agua y nutrientes de las capas del suelo, es decir, va a captar alimento que luego será asimilado y transformado en otras partes vegetales. Además, las raíces también deben transportar ese alimento absorbido en sus inicios, por lo que el transporte es otra de sus funciones básicas.

Junto a la madera, también pueden almacenar sustancias de reserva para ser usadas en función de las necesidades nutritivas de la planta.

Por todos estos motivos las raíces son francamente importantes y el que desarrollen sus funciones de una u otra forma dependerá en gran medida del desarrollo radical que tenga la planta, siendo el genotipo, el suelo existente, la densidad de plantación para crear una competencia determinada entre las raíces y las técnicas culturales empleadas los principales factores determinantes de dicho desarrollo.

Digamos que por la raíz, en definitiva, empieza todo. Es el órgano donde comienza el ciclo.

Y hablando de comienzos…mi “amigo” The Boss ha elegido Madrid para iniciar su próxima gira europea tras el lanzamiento de su nuevo disco “Magic” con la E Street Band el próximo 2 de octubre. Buena noticia que Bruce se meta “on the road” con su grupo de siempre. Esperamos poder verle el próximo 25 de noviembre.

Un saludo
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The Show Must Go On (Queen)





jueves, 6 de septiembre de 2007

Ciao Lucciano

Una de las voces más grandes de la lírica ha dejado de sonar. Desde aquí un merecido homenaje de un amante de la música y que se emociona al escuchar a "tu" Turandot

http://es.youtube.com/watch?v=VATmgtmR5o4

Un saludo

martes, 4 de septiembre de 2007

Encuentro con Manuel Camblor & Friends (II)

El pasado 21 de agosto amaneció horrible en Manhattan. Caía bastante agua, lo que hacía más difícil mi labor turística en la isla pero tras dar unas vueltas por Madison Avenue y subir a los lujosos Bloomingdale´s (ya se sabe que hay que visitar algún gran almacén en busca de algún regalito para la familia) recibí una llamada confirmándome un asunto:

A las 19.00pm en el restaurante Cendrillon del Soho neoyorkino”.

Perfecto, parecía que el día se aclaraba algo después de aquella llamada de Manuel Camblor en lo que parecía iba a ser una gran jornada de vinos, pero mientras tanto las gotas caían sin parar sobre mi negro paraguas. Quedaba tiempo y había que seguir disfrutando de la Gran Manzana, con o sin lluvia.

Un poco antes de la hora acordada me dio tiempo a mirar en el hotel los comentarios sobre dicho restaurante y ponían un especial énfasis en su “pollo en adobo”, así que había que probarlo. Parecía que la comida con toque filipino recibía una buena aceptación en las opiniones encontradas.

Me encaminé a bajar la “corta” Broadway en dirección al lugar citado y a la hora programada vi que un señor al que conocía bajaba de un taxi amarillo clásico neoyorkino. Quizá ese color podía relacionarse en cierta manera con algo que Manuel portaba en alguno de sus bolsas, ¿algún vino blanco interesante? Veríamos.

Cendrillon es un restaurante con una entrada pequeña y un tanto oscura pero que se va ampliando a medida que uno se va adentrando en el establecimiento. Al final estaba la mesa reservada para el grupo.

Lo que aconteció dentro de Cendrillon aparece perfectamente reflejado en el magnífico blog que Manuel nos ofrece y poco hay que añadir:

http://blogs.larioja.com/otrabotella/posts


Solamente me gustaría apuntar que el pollo en adobo cumplió con las expectativas, realmente exquisito. Nikolaihof memorable, Pinon para no descansar, Marc Olivier inmenso, Hirtzberger, Barthod (gran descubrimiento del que fue para mi el tinto de la noche), mis reticiencias iniciales al Trollat, …¡¡qué bien me lo pasé!!

Como ven, al final la tormenta nos abandonó y un rayo de luz vitícola inundó mi estancia en Manhattan, estancia mucho más placentera gracias a los perfectos anfitriones con los que departí unos magníficos momentos. Nueva York tiene estas cosas.

Gracias Jayson, SFJoe, Mike, Romy, Jay (el auténtico Jay Miller como dicen) y por supuesto a Manuel, una persona que ejerció de perfecto anfitrión y con la que es un gusto compartir mesa, vinos y charletas con su excelente sentido del humor. Puedo dar fe que este buen grupo de “enochalados” neoyorkinos saben tratar muy bien a sus anfitriones (seguro que Mike salió muy satisfecho también y su cata de la jornada siguiente fue todo un éxito).
Un saludo

viernes, 31 de agosto de 2007

Encuentro con Manuel Camblor (I)


Siempre había tenido ganas de buscar un hueco para poder escaparme a ver la Gran Manzana y este pasado mes de Agosto por fin iba a ocurrir. Las visitas al Central Park, Metropolitan Museum, Puente de Brooklyn y demás iban a ser obligadas pero además había un encuentro al que particularmente le tenía muchas ganas desde hace tiempo y que tenía que ver con la afición en torno al mundo del vino. Era volver a reencontrarme con mi amigo Manuel Camblor.

Ya sabéis, y para los que no lo saben lo digo ahora, el excelente blog que escribe Manuel en el Diario de La Rioja (http://blogs.larioja.com/otrabotella/posts), y su tenacidad, ironía y particular y amplia visión con mucha perspectiva histórica (ya la quisiéramos muchos) del mundo vitivinícola.

El primer encuentro con Manuel fue en su casa, con sus pequeños y maravillosos “Camblorcitos” y su mujer como anfitriones. Hacía más de dos años que no nos veíamos en persona y había mucho de que hablar. El telón de fondo fue una comida turca francamente rica, apetitosa y sugerente.

Mientras hablábamos de diversos temas Manuel me saca un espumoso rosado…de Touraine, de Mr.Pinon. Comentamos lo raro que nos resultaba ese tipo de vino en ese productor, no sabíamos que lo hiciera. Y así nos vamos sumergiendo en una mineralidad realmente deliciosa que nos ofrece su intensa nariz. A veces, es para preguntarse si estos señores echan minerales a posta en sus vinos porque es realmente sorprendente. Un vino que realmente apetece tomarse una y otra botella detrás.
La magia cambloriana sucede en un espacio acogedor, fresco y vital, como el Luneau-Papin Muscadet Sevre&Maine s/lie Le L d´Or 1989 que sirvió a continuación. A aquellos que renieguen de estos vinos envejecidos solamente puedo decirles que lo prueben, que disfruten. Son como Sabina y Julián, los hijos de Manuel, que empiezan ahora su vida, a dar próximamente sus primeros pasos y a enfrentarse a los problemas existentes. Pues este Muscadet se enfrentaba a dos bocas dispuestas a saborearlo y, por lo menos a mi, me tumbó, me maravilló, fue como un beso intenso. Delicioso, seductor. Auténtico.

Siempre digo que el mejor halago que puedo hacer es decir que en algún sitio me he sentido como en mi propia casa. Así fue como me encontré con la familia Camblor, con mi casa y en esta ocasión acompañado con un Château Certan de May de 1993, un Pomerol en el que se aprecia bastante trabajo fino con las barricas, no como medio que se imponga al vino, si no que lo acompañe. Quizá se encuentre ya en un punto óptimo de consumo (la oxigenación en exceso no aprecié que le viniera muy bien). No recuerdo el nombre de aquellas especies de croquetillas de carne turcas pero iban de maravilla con este Pomerol…
Algunos comentarios de estos vinos los hice en la Web de Verema, aunque quizá lo menos importante sea la cata en sí misma, pero sí el disfrute de beber y probar los vinos en grata compañía como sucedió. Hasta mi propia hermana, que no es aficionada a este mundo, se sintió de maravilla probando a Pinon y Papin (no pudo con el Certan de May) y muy a gusto en casa de Manuel.

http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18993

http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18994

http://www.verema.com/comunidad/vinoscatados/vino.asp?vino=18995


Veíamos autenticidad en los vinos, y pasamos a la autenticidad musical recordando a un grupo que así se ha comportado a lo largo de su historia musical: AC/DC. Podrá gustarles más o menos, pero siempre han mantenido su identidad y su personalidad, alejados de intereses impuestos por discográficas buscando una música más comercial. Se fue Bon Scott y llegó alguien similar, Mr. Brian Johnson…cuando podían haber escogido una voz más “sencilla”. Pero si lo hubieran hecho, hubieran dejado de ser lo que son: AC/DC.

E interesante una versión muy diferente del "Walk this Way" de Aerosmith que me pinchó Manuel.


En el vino debería suceder lo mismo. Nunca he creído en el vino que guste a todos, en el vino comercial, en el gusto internacional…Pienso que eso no existe. Sí, en cambio, existen vinos particulares para gustos particulares, con su mayor o menor originalidad, y…una vez más (soy pesado) la diversidad es lo que nos llevará al disfrute en su enésima potencia. Si no, el aburrimiento está garantizado.

Era hora de despedirse y concretar un encuentro que iba a ser un festival. Manuel sabe agasajar muy bien a sus invitados, y así sucedió como ya contaré en la siguiente entrega del blog.

Manhattan, Baba O´Wines y La Otra Botella iban a girar en una espiral vinícola realmente interesante.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)




domingo, 26 de agosto de 2007

Jornada en "blanco" en La Cigaleña (Santander)

Recién llegado de Nueva York (ya contaremos con detalle los disfrutes de vino vividos en la Gran Manzana) del periplo vacacional habíamos acordado hacer una visita a uno de los templos que los amantes del vino deben conocer: Bodega La Cigaleña, lugar donde el amigo Andrés Conde ejerce de perfecto anfitrión para aquellos que nos acercamos a Santander en busca de pasar jornadas inolvidables.

En esta ocasión nos acercamos varios miembros de la Peña El Sarmiento con sus acompañantes,y se unió al evento un buen amigo del grupo Estintobásico de Barcelona al que ya conocemos de otras buenas sesiones: Víctor Cardona.

Cuando uno entra en La Cigaleña se le empieza a encoger el corazón ante el aspecto visual que presenta el local. Miles de botellas van apareciendo por las paredes, por el techo, por las escaleras…se respira ambiente de vino a través de varias generaciones, realmente espectacular.




Andrés nos había preparado un reservado en la parte superior, tranquilo y cómodo, para disfrutar. Y la sugerencia que nos hizo fue francamente interesante como luego sucedió: ¿qué tal tomar todo con diferentes vinos blancos? La idea nos pareció muy atractiva y el resultado final lo atestigua.

Los componentes de tan sugerente propuesta iban a ser los siguientes:

Por el lado de las viandas:

Carpaccio de bonito
Exquisitas y soberbias las sardinas marinadas
Maganos encebollados
San Martín a la plancha
Entrecot
Quesos cántabros

¿Y qué nos iba a proponer Andrés para tan suculentos platos?

Empezamos con un Sílex 1993 de Didier Dagueneau. Un Pouilly Fumé que me pareció soberbio, intenso y complejo en nariz, con multitud de matices aromáticos desde la mineralidad a sutiles aromas de frutos cítricos, ahumados, etc. En boca es ligeramente graso, con una magnífica acidez y un recorrido que te va llenando la boca dejando un elegante amrgor final, en donde los recuerdos a pedernal y ahumados se vuelven a percibir. Largo y persistente.

Andrés decidió cambiar totalmente de registro y propuso un Donnhoff Hermannshöhle Riesling Spätlese Trocken de 1994. Un vino que empezó con potentes aromas a hidrocarburos que poco a poco fueron diluyéndose para dar paso a matices mucho más florales y de frutas blancas, en boca está francamente bien equilibrado el vino, con esos 11,2 grados exactos alcohólicos que hacen que se muestre realmente apetecible, con esa buena acidez que refresca y da viveza al vino y con la sutileza y elegancia que los buenos riesling nos tienen acostumbrados. Le queda mucha vida por delante

Tras la Sauvignon Blanc y la Riesling llegaba el turno de atacar a la Chardonnay en su mejor aceptación: Borgoña. En este caso iban a ser dos vinos de Mersault. Empezamos con un Clos de la Barre 2000 del Domaine des Comtes Lafon, un vino de gran nivel aunque para mi fue el más flojo dentro de la excelencia de los vinos que estaban allí presentes. En el pasado Pro-Wein pude probar el 2004 de este mismo vino y me pareció más potente en nariz, quizá más dominado por aromas primarios y menos sutiles y elegantes, se aprecia un buen trabajo en la madera, especias blancas suaves, recuerdos a frutos secos y ligeras notas cítricas y florales. En boca es elegante, denso, con buena estructura, muy largo. Delicioso


Luego llegó un soberbio Mersault “Les Luchets” 1995 de Domaine Roulot. Un vino puro, franco, elegante, con una nariz muy intensa en donde se aprecia el trabajo de la madera pero sin enmascarar otras virtudes varietales. Lo mismo sucede en boca, con una acidez tremenda y un tanino totalmente redondo y perfectamente integrado junto a los 13 grados alcohólicos. Una verdadera maravilla de elegancia y finura.


Quesos y sorpresa, Andrés se saca de la manga un vino de Gaillac, un Vin D´Autan 2003 de Robert Plageoles & Fils. Denso y frugal esta sorpresa, en donde pronto aparecen aromas amielados y de confitura, pasas, orejones, hay aromas como de fruta escarchada. Al llevarlo a la boca es una explosión de frescura y sutileza, nada empalagoso, largo, denso y profundo. Muy buena me ha parecido esta sorpresa.

Y para meditar en la sobremesa, un Garrafeira H&H Malvasia de 1954, todo un auténtico espectáculo escondido detrás de una botella. Solamente decir que lo mejor fue la última copa, en donde todos los posos se habían concentrado. Un vino inolvidable para mi.


Fantástica jornada la que hemos pasado con Andrés Conde en su maravilloso rincón santanderino, hablando de vinos, de zonas, aprendiendo muchas cosas con las copas delante de la mesa…Un sitio al que hay que hacerle la justicia que se merece y reconocer la importante labor que con tanto interés y pasión desarrolla Andrés en relación al mundo del vino.
Chapeau!!

Pero había más.

Decidimos dar un respiro a Andrés y despejarnos un poco de tan soberbia experiencia con esos vinazos y viandas y descansar un poco hasta volver unas horas más tarde para probar unas gentilezas de champagnes ofrecidas por Víctor. Junto a la barra, con un surtido de croquetas y otros maganos, esta vez a la plancha, decidimos descorchar un Collard-Chardelle Cuvée Prestige que se mostró un poco parco, apagado, ligeramente aturdido por el largo viaje soportado. Pero luego llegó a la copa un excelente y excelso Basalle Chigny-Les Roses 1er Cru 1998, poco a poco fue mostrando en nariz el honor a su nombre de Roses, con buenos matices florales y compotados, muy sutil y elegante, excelente acidez y recorrido, con el carbónico perfectamente integrado…Delicioso y muy a tener en cuenta este pequeño productor.

Realmente una gran jornada la que hemos podido disfrutar en la capital cántabra…precedida por encuentros neoyorkinos de los que Baba O´Wines hablará en próximas entregas.


Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)

lunes, 13 de agosto de 2007

Esto va de "polvos"

Siento decepcionar a aquellos que entraron ante la curiosidad de encontrar algo erótico tras ese título, o a aquellos seguidores vitivinícolas que relacionaron los "polvos" con las bolsitas de metabisulfito potásico usadas en Enología. Lamento no colmar vuestras espectativas.

En esta ocasión los "polvos" se refieren al tema tratado por Brian May al presentar, a los 60 años de edad, su Tesis sobre 'Radial Velocities in the Zodiacal Dust Cloud' ( traducido al castellano como Las velocidades radiales en la nube de polvo zodiacal). Dr. May, si aprueba su Tesis le doy mi más sincera enhorabuena aunque me gustaría indicarle que usted ya se doctoró hace muchos años cuando en compañía del cantante Farrokh Bulsara (conocido como Freddie Mercury), del batería Roger Taylor y del bajista John Deacon crearon una de las bandas de rock más grande que mis pobres tímpanos han podido escuchar: Queen. Corría el año 1973 cuando su primer disco, llamado Queen, vio la luz. En 1991, y tras la muerte de Freddie Mercury por SIDA, Queen dejaba de existir como la banda que conocimos, a pesar de posteriores intentos con el bueno de Paul Rodgers en la parte vocal ( grande también con Free y Bad Company). Según chascarrillos habrá próximamente un nuevo disco de estudio de Queen+Rodgers. Veremos.

Composiciones del señor May como We Will Rock You, Hammer To Fall, Now I´m Here, Tie Your Mother Down creo que tienen el rango suficiente para que la historia musical del siglo XX lo doctore. Sus fans lo hicieron hace tiempo. Y discos como A Night At The Opera (con la sensacional, única e inigualable Bohemian Rhapsody), A Day at the Races, A Kind Of Magic, Innuendo o Live At Wembley 86 (para mi uno de los mejores discos en directo jamás grabados) les han llevado al Olimpo musical.

La última vez que pude ver a May fue en solitario en la sala Macumba madrileña junto a la estación de trenes de Chamartín. Recuerdo que, por motivos de contratos y ya que esa sala es una discoteca que tenía que abrir a otro tipo de público, el concierto tuvo que acabar antes de lo previsto. Pero quedó buen sabor de boca.

Y así, Baba O´Wines cierra una temporada el blog por vacaciones. Espera la Gran Manzana Neoyorkina, en donde espero encontrarme con un buen amigo de avatares vitivinícolas: Manuel Camblor. Espero volver para contarlo.

Un saludo

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The Show Must Go On (Queen)...Hoy con más reconocimiento que nunca.








jueves, 9 de agosto de 2007

Aburrimiento vs Tipicidad

Aprovechando la pasada jornada bloggera de “Iberoamérica en cata” en la que se hacía referencia al “terroir” como concepto definitorio de un vino de gran calidad quería plantearme una pregunta ya debatida en múltiples ocasiones pero que me sigue pareciendo muy importante, y es el uso o empleo de variedades locales para la diversificación en vinos de calidad.

Históricamente el objetivo clásico de la viticultura era obtener un vino con la mayor calidad posible, pero creo que esto, como ya dije, es puramente subjetivo y que hay que ir más allá, a buscar esos vinos de “calidad” pero que además tengan una personalidad propia, es decir, tipicidad.

En muchas ocasiones, vemos que hay regiones en donde la procedencia del vino tiene más importancia que la propia variedad, y viceversa en otras áreas, pero desde mi punto de vista, si seguimos plantando en todos los lugares las mismas variedades internacionales tenderemos a una homogeneización (ya muy existente) en el conjunto vitícola. De ahí, la importancia que creo que tiene el intento de recuperación de ciertas variedades para conseguir una mayor tipicidad en los vinos.

Ya expliqué cómo había descendido el número de variedades existentes en, por ejemplo, La Rioja a lo largo de los años y cómo esa “erosión genética” se había producido a favor del Tempranillo, buena variedad, pero que podemos caer en la monotonía si es la única que se elabora.

Por eso, siempre he defendido y lo sigo haciendo el trabajo con nuestras variedades, investigando, intentando recuperar castas olvidadas (me consta que se están haciendo trabajos sobre ello), en vez de caer en la tentación de plantar variedades muy extendidas en todo el mundo (no digo que se hagan malos vinos con ellas, pero la tipicidad buscada no creo que llega a su máxima plenitud).

Hasta comercialmente lo considero un error, ya que me es más difícil defender un Cabernet español frente a uno de Burdeos, o un syrah de aquí frente a esos que se producen en el Ródano. ¿Y si encima llegan Merlots, Syrah, Cabernets...a tiendas mundiales procedentes del Nuevo Mundo a precios irrisorios? Las comparaciones van a surgir por doquier. ¿Pero quién me compara un buen albariño gallego, o un buen bobal de la Manchuela, un buen tempranillo riojano, un gran pinot noir de la Côte de Nuits, o un gran chenin de Vouvray por decir algunos casos?

Nunca he visto interés en Borgoña por introducir variedades, pero sí por defender su Pinot, tampoco he visto a los productores de Burdeos plantando Tempranillo o Mencía, pero sí trabajar duro por sus variedades, ni a los alemanes por plantar Macabeo pero sí por trabajar duro con su Riesling. No veo volverse locos a nuestros vecinos por introducir variedades de fuera, pero aquí lo hacemos y pienso que falta más trabajo sobre las propias.

El riesgo: caer en la monotonía. Intentemos que esto no suceda, desde el lado productor y desde el lado del consumidor, exigiendo la no uniformidad en los vinos.
Un saludo
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The Show Must Go On (Queen)

jueves, 2 de agosto de 2007

Iberoamérica en cata 3: El día del blog

Hace unos meses surgió la idea de realizar catas conjuntas entre la gente de Iberoamérica que disponemos de un blog dedicado al mundo vitivinícola en castellano. El nombre asignado fue “Iberoamérica en cata” y, no habiendo podido participar en las dos primeras ediciones, Baba O´Wines quería estar presente en la tercera.

En esta ocasión el amigo Manuel Camblor nos proponía catar un vino que exprese lo que nosotros entendemos como “terroir”. Esta propuesta llevó a un interesante debate en su blog (La otra botella) porque siempre ha sido un concepto que ha creado multitud de discusiones y de opiniones generadas.

Sin machacar demasiado a la cartera decidí acudir a la zona que, para mí, expresa mejor el concepto de “terroir” que no es otra que la Borgoña, zona tan alucinante como decepcionante en multitud de ocasiones, y más concretamente acudí a escoger un vino de Givry.

Givry pertenece a la Côte du Chalonais, mucho menos afamada que otras zonas de Borgoña pero que desde mi punto de vista ofrece también vinos atractivos y a unos interesantes precios para aquellos que se aproximan a esta región francesa. Como en casi la totalidad borgoñoña la variedad pinot noir es la esencia de sus vinos tintos y en esta ocasión Domaine Joblot ofrecía su 1er Cru Clos de la Servoisine de la añada 2004.

Quizá este elaborador tenga la fama de hacer lo vinos más opulentos en la región de la que hablamos pero este 1er Cru probado no ha destacado por ese carácter si no por su sutil elegancia.

Ha presentado un color rojo granate de media capa, con la parte del ribete ligeramente más evolucionada. En nariz ha mostrado muy buena intensidad, con aromas bastante terrosos, ahumados, recuerdos de ceniza e incluso un fondo ligero de humedad. Se podría decir que casi huele a tierra mojada en su primer momento. Con estancia en la copa y aireándose un poco los aromas sutiles a violetas, frutillos rojos y ligeros balsámicos van apareciendo dando al conjunto una elegancia que me ha gustado y cierta complejidad.

Cuando nos llevamos el vino a la boca la entrada es sabrosa y vemos que desarrolla una excelente acidez con un tanino bien pulido, sedoso, haciendo agradable el paso por nuestras encías y mostrando solamente al final atisbos de su paso por la barrica. No se impone la madera al vino como sucede comúnmente hoy en día en infinidad de vinos en los que parece que estás bebiendo restos de un gran trabajo de carpintería y ebanistería.
Los 13 grados de alcohol están bien integrados y equilibrados con esa buena acidez y con un tanino bastante amable dando un conjunto bastante redondo bebible a día de hoy.
El vino tiene una persistencia media en el postgusto dejando de nuevo sensaciones florales y ese toque ahumado y terroso que percibí inicialmente en la nariz.

Interesante esta propuesta de Joblot como la idea de hacer estas catas entre todos los que participamos de un blog de características vitícolas. Me parece que Carlos y su Roco&Wines coge el testigo. Esperaremos con interés a ver qué nos propone.

Un saludo
The Show Must Go On (Queen)
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Life is too short to drink bad wine